¿Cómo se reconocen?

El Ursus arctos es uno de los carnívoros vivos más grandes que hay. Sin embargo, el tamaño y el peso de este oso varía considerablemente entre las poblaciones. Es una consecuencia tanto de factores genéticos como de la nutrición.

El oso pardo hace entre 1 y 3 m de largo, de la cabeza al trasero, y la altura de sus hombros está entre 90 y 150 cm. Su peso medio es de unos 200 kg en los machos y de 135 kg en las hembras. En todas las poblaciones, los machos, en general, son más grandes y pesan más que las hembras. El peso también es un indicador de grandes fluctuaciones estacionales.

Los individuos de más peso se han encontrado en poblaciones que tienen acceso al salmón, en la costa de Alaska, donde algunos machos pueden llegar a pesar 780 kg. Por otra parte, los más pequeños se encuentran en el sur de Europa y en Alberta (Canadá), donde pesan, en promedio, entre 70 y 55 kg respectivamente.

La piel generalmente es de color marrón, pero su gama va desde el color crema hasta el negro. Hacen la muda una vez al año. Sus orejas son pequeñas y redondas, tienen una marcada joroba en el hombro y la cola es pequeña, casi invisible.

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¿Dónde se encuentran?

Antiguamente, el Ursus arctos se encontraba en una amplia zona de América del Norte (incluyendo el norte de México), en toda Europa, Asia, Oriente Medio e incluso, en casos aislados, en el norte de África.

Actualmente, el mayor número de individuos se encuentra en Rusia, donde hay más de 100.000. Alaska acoge 31.000 y Canadá, 25.000.

También hay varias poblaciones al norte y al este de Europa: en Rumanía hay unos 5.000 y en Suecia, 3.500. Sin embargo, la sobreexplotación prolongada que se extiende desde hace siglos ha provocado la desaparición del oso pardo de un buen número de países europeos.

En el sur de Europa solo se pueden encontrar poblaciones extremadamente pequeñas y aisladas, con la distribución siguiente: Grecia, 150; cordillera Cantábrica, 200; los Abruzos, 40; el Trentino, 50; y los Pirineos, 30-35.

Las poblaciones son también reducidas y fragmentadas en los puntos meridionales de Asia y de América del Norte. En Oriente Medio parece que han desaparecido de Siria y posiblemente de Bután. La fecha de su desaparición del norte de África es incierta.

A nivel mundial, la población sigue siendo numerosa y no se encuentra significativamente en disminución. Hay poblaciones pequeñas y aisladas que se encuentran en riesgo de desaparecer, pero otras, debido al aumento de la protección, se están expandiendo.

Oso pardo fotografiado con cámara trampa

Fuente: FAPAS

¿Cómo se aparean?

El apareamiento tiene lugar de primavera a verano. Durante el celo, las hembras de oso pardo copulan con varios machos, y es común que tengan dos periodos de celo por estación. Los machos recorren largas distancias en busca de parejas potenciales y también copulan con varias hembras. En general, las hembras controlan el apareamiento.

En las hembras de oso pardo, la ovulación es causada por la copulación, por lo que las posibilidades de embarazo aumentan. Además, la implantación se retrasa. Esto quiere decir que el óvulo fecundado permanece inactivo en el útero durante unos 5 meses y no es implantado hasta noviembre-diciembre, cuando la hembra empieza la hibernación.

El policelo estacional, combinado con este retraso de la implantación, explica por qué a menudo tiene lugar la multipaternidad. Los cachorros nacen entre enero y marzo, después de un periodo de gestación de 6 a 8 meses, mientras la madre hiberna. En cada camada nacen de 1 a 3 cachorros.

Los osos pardos llegan a la madurez sexual relativamente tarde, entre los 3 años y medio y los 6. Sus ciclos reproductivos son muy largos. Las hembras no vuelven a ovular hasta que no pasa un periodo de 2 años y medio a 6 desde el último parto. Esto varía en función de la supervivencia de la descendencia, así como de las condiciones ambientales y geográficas.

Sobre su descendencia

Los cachorros nacen ciegos, con solo una capa fina de pelo y movilidad reducida. Pesan menos del 1% del peso de la madre, es decir, entre 285 y 600 g. Deben ser alimentados por la madre. La lactancia termina cuando tienen entre 1 año y medio y 2 años y medio, aunque con 5 meses de edad ya comen una gran variedad de alimentos.

La atención materna continúa hasta 3 años y medio. El riesgo de mortalidad de los cachorros es especialmente elevado durante el primer año. Una vez la madre los deja, suelen quedarse con ella hasta 1 año más. La atención paterna es ausente.

El infanticidio se considera la principal causa de muerte de los cachorros de oso pardo. Los investigadores no se ponen de acuerdo en las razones de este hecho. Algunos argumentan que los machos matan hijos no relacionados y dependientes para acortar el período de hibernación de la hembra. De este modo, tienen más posibilidades de engendrar, ya sea relacionándose directamente con las hembras o indirectamente, reduciendo el número de machos competidores. Otros investigadores sostienen que los machos tienen el único propósito de reducir la competencia prospectiva e inmediata.

La comunicación y los sentidos

Los osos pardos tienen un excelente sentido del olfato y un oído de un nivel humano, pero su visión es relativamente mala. Por ello, se comunican principalmente con el olfato y el sonido, lo que los hace capaces, por ejemplo, de seguir el aroma de un cadáver durante kilómetros.

Los investigadores no se ponen de acuerdo en el motivo por el que el oso pardo araña y roza los árboles. Un estudio reciente postula que marcar los árboles puede ser un medio para los machos adultos para familiarizarse unos con otros, y que esta familiaridad de olores podría tener un papel importante en la reducción de las luchas entre osos adultos.

Cuando están enfadados o asustados, suelen emitir ruidos.

¿Cuál es su hábitat?

El oso pardo puede vivir en una gran variedad de hábitats, desde estepa seca hasta extensiones de hielo y bosques de alta montaña. Se pueden encontrar en el nivel del mar o en una cota de 5.000 m o más. Sin embargo, su preferencia en cuanto al hábitat es un área espesa para poder refugiarse durante el día.

Son animales solitarios, excepto las madres con los cachorros (los únicos vínculos sociales se forman entre las hembras y las crías) y en la época de apareamiento. También se pueden agrupar en torno a una fuente de alimento. Tienden a tener espacios vitales en vez de territorios estrictos, ya que esencialmente no son territoriales.

Estos espacios pueden ser extensiones de hasta 4.000 km cuadrados, variando en función de la disponibilidad de alimentos de cada hábitat. Los espacios de los machos son mucho más extensos que los de las hembras, y los espacios vitales se pueden sobreponer los unos a los otros.

Hembra con cachorro

Fuente: Kevyn Jalone

Oso pardo con salmón

Fuente: Kevyn Jalone

¿Qué comportamiento tienen?

El Ursus arctos tiene un andar lento y torpe, pero es capaz de llegar a los 50-60 km/h. Principalmente es terrestre, pero a menudo puede ser observado nadando o abalanzándose sobre los peces en el agua. Los adultos pueden tener dificultades a la hora de subir a los árboles. Se ponen de pie con las patas traseras para inspeccionar el terreno, para intimidar al oponente o para llegar a la comida.

¿Cuándo son activos?

Suelen ser activos al atardecer o por la noche, y durante el día suelen descansar (en parte, por escapar de la presencia humana). Solo las hembras con los cachorros son activamente diurnas. Se refugian en cuevas o cavan sus propias madrigueras (normalmente bajo cubierto protegido) y reposan en lechos de vegetación seca. Suelen reaprovechar las madrigueras año tras año.

De octubre a diciembre hay un periodo de inactividad para el oso pardo, que está en plena actividad entre marzo y mayo. Antes de la hibernación, comen grandes cantidades de alimentos con el fin de aumentar la capa de grasa. La duración de la hibernación depende de la ubicación, el tiempo y la condición de cada individuo. En áreas meridionales es muy breve o incluso puede no tener lugar.

La hibernación está marcada por un sueño profundo. El ritmo del corazón y de la respiración disminuye, y la temperatura corporal baja unos cuantos grados. Los osos dejan de comer, de beber, de defecar y orinar. Las constantes vitales se mantienen gracias a la energía almacenada en las reservas de grasas.

¿De qué se alimentan?

Los osos pardos son omnívoros, pero básicamente comen vegetales. Se adaptan a la dieta que marca la estación o el área geográfica donde se encuentran. Durante la primavera, se alimentan de hierba, junco, bulbos y musgo. En verano y comienzos de otoño comen bayas, bellotas, bulbos y tubérculos. De insectos, setas y raíces comen durante todo el año.

El Ursus arctos también se alimenta de pequeños mamíferos como ratones, ardillas terrestres, marmotas y otros animales adaptados a la vida subterránea. Además, también come carroña, si hay. En las montañas Rocosas, los osos son bastante carnívoros y cazan ovejas, cabras y alces. En Alaska, las crías de ante y los caribús también pueden ser cazados por ellos. En Europa, la caza de ovejas, vacas, caballos y cabras es muy esporádica, casi excepcional. A lo largo de la costa del Pacífico, el oso pardo también se alimenta de salmón en verano.

¿Tienen depredadores?

Debido a su tamaño y a la respuesta agresiva que muestran ante las amenazas, los osos pardos no suelen ser cazados por otros depredadores. Los humanos los han perseguido a lo largo de la historia reciente y, ocasionalmente, otros osos, pumas o lobos pueden atacar algunos cachorros.

¿Cuál es su esperanza de vida?

Esperanza de vida media en libertad: 25-30 años.
Esperanza de vida media en cautiverio: 47 años.

¿Cuál es su población mundial?

La población mundial del Ursus arctos se calcula que supera los 200.000 individuos. Las poblaciones más numerosas se encuentran en Rusia (más de 100.000), Alaska (31.000) y Canadá (25.000). También hay grandes poblaciones en China (7.000), Rumanía (5.000), Suecia (3.500) y Japón (2.000).

¿Están en peligro de extinción?

Aunque una gran cantidad de Ursus arctos ocupa una extensión amplia de tierra, la población del oso pardo ha disminuido en número y distribución debido al impacto de los humanos. Así, varias poblaciones pequeñas y aisladas están seriamente amenazadas.

La mayor amenaza es la alteración y la destrucción de su hábitat, como resultado de la conversión del bosque en tierra agrícola, del exceso de deforestación y los asentamientos humanos. La explotación forestal, la minería, las carreteras, las instalaciones hidroeléctricas, los complejos turísticos, los campos de golf o las pistas de esquí han invadido el hábitat natural del oso pardo.

Además, en algunos lugares, el Ursus arctos es perseguido y matado por deporte o para vender algunas de sus partes para productos medicinales. También es cazado para proteger cultivos o rebaños, aunque su impacto real en estas industrias es insignificante.

El oso pardo es la especie “paraguas” del ecosistema donde habita. Con la conservación del Ursus arctos y su hábitat, se puede preservar buena parte de la biodiversidad. Además, esto contribuye en el mantenimiento de los recursos, que sostienen las poblaciones humanas y son energía para la industria del ecoturismo.

Las organizaciones de conservación están trabajando incansablemente para hacer frente a estas amenazas. No obstante, muchos países simplemente no tienen los recursos para desarrollar, implementar y cumplir los planes adecuados para la preservación del oso pardo.

Evaluado por la IUCN Red List of Threatened Species as Least Concern (2016).

¿Sabías que…?

  • Las hembras suelen aparearse con 3 o 4 machos durante la temporada de reproducción, pero se han observado hembras que se han apareado con 20 machos. Los machos se aparean con un rango de 1 a 8 hembras durante la época de reproducción, aunque muchos no consiguen aparearse.
  • En general, la promiscuidad femenina se atribuye a una ayuda al infanticidio resultado de la confusión de los padres, ya sea directamente, por un reconocimiento de los machos, o indirectamente, debido a la multipaternitat.
  • El oso pardo ha sido considerado un animal extremadamente peligroso, pero el peligro de ataque a la práctica es bajo y exagerado. En general, intentan evitar el contacto humano y no atacan. Son impredecibles solo en su espacio vital, especialmente si hay crías o se están alimentando.