El lobo es una especie protegida en España, y ASCEL es la entidad de referencia nacional que, basándose en la legislación vigente, lo defiende activamente, porque creemos que la conservación estricta de esta especie es la mejor garantía de preservación total de nuestros ecosistemas.

Fecha de fundación

5 junio de 2000

Miembros

200 asociados

Localización

Por toda España

Iniciativas vigentes

  • Fiscalización de las actuaciones de gestión sobre lobos que realizan las distintas administraciones públicas españolas. Para ello, solicitamos información recurriendo al derecho ambiental europeo.
  • Propuesta de catalogación del lobo como especie “Vulnerable” en toda España.
  • Divulgación de la necesidad de protección estricta del lobo, ya que la legislación lo exige. No puede existir un condicionamiento de su conservación frente a actividades económicas (como la ganadería o el turismo). Las actividades deben ajustarse a la presencia de lobos, y no al revés.
  • Asesoría cualificada a profesionales de la información.

¿Por qué nació la entidad?

La asociación nació porque no había ningún grupo nacional especializado en el lobo, a través de la conservación y la demanda ante las administraciones de otra política. La mala gestión del lobo como una especie protegida no podía consentirse, entre otras cosas, por su importancia ecológica y por la ilegalidad cometida con los controles poblacionales y la gestión de caza.

Los objetivos por los que se creó ASCEL fueron:

  • Promover la conservación a largo plazo de la población de lobos de la península Ibérica.
  • Divulgar el conocimiento sobre el lobo y, consecuentemente, facilitar la coexistencia entre humanos y lobos.

Logros

Hemos creado un manual de estilo que ayuda a los profesionales de la comunicación a tratar las noticias sobre el lobo, así como hemos publicado un libro marco en España que propone un seguimiento estandarizado de la población ibérica de lobos. Pero por lo que más se nos conoce es por las acciones judiciales que han salvado a centenares de ejemplares. Los socios de ASCEL tienen el privilegio, al alcance de muy pocas ONG internacionales, de ser coprotagonistas del logro que supone haber detenido la caza de cientos de lobos.

Concretamente podemos citar entre las más destacadas intervenciones judiciales:

  • Detener la caza de 149 ejemplares en Castilla y León durante 2017-2018
  • Anular el Plan de Gestión del lobo en Castilla y León, que se basaba en la caza.
  • Impedir el sacrificio arbitrario de lobos por gestores juzgados por la sociedad.

Cachorros de lobo ibérico

Fuente: Arturo de Frias Marques

Lobo ibérico

Fuente: Arturo de Frias Marques

Preocupaciones actuales

  • Las relacionadas con los Tribunales de Justicia, dada la necesidad de suspender acciones que solo contemplan la caza y el control de lobos como herramienta de gestión, en vez de establecer políticas de prevención.
  • El estado de conservación de esta población es inadecuado y desfavorable, solo las que se protegen eficazmente, como casi todas las europeas, crecen. En cambio, la población ibérica de lobos está estancada en el noroccidente ibérico, debido a la persecución humana.
  • El modelo de gestión en el parque nacional de Picos de Europa, que es el único espacio natural protegido con la máxima calificación ambiental de nuestro país y con una gran representación de lobos. Es inadmisible que los propios gestores promuevan el control poblacional o la muerte de lobos (y otras especies). Precisamente ese tipo de espacios debería ser un modelo de gestión.

Próximos objetivos

  • Incluir al lobo en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en la categoría de “Vulnerable” y en los respectivos catálogos regionales.
  • Anular el Plan de Gestión en Cantabria y suspender los derechos de caza.
  • Suspender las resoluciones administrativas del Principado de Asturias que autorizan el control de lobos en dicha región.
  • Perseguir penalmente a los responsables del control poblacional de lobos en España, porque las especies protegidas no se pueden cazar de ningún modo.
  • Orientar la financiación pública del sector primario (como por ejemplo, la PAC) a las medidas preventivas para ganaderos que acrediten adoptarlas para minimizar los riesgos de pérdida de ganado por depredación.

Una reflexión preocupante

La mortalidad no natural provocada por el ser humano es la primera causa de muerte en lobos, incluso en ambientes protegidos. Por lo tanto, la relación humana con otros seres vivos no ha cambiado tanto, lo que demuestra la necesidad de transformación de sociedades supuestamente avanzadas.

Una reflexión para la esperanza

Los ecosistemas ibéricos necesitan la presencia de lobos por su papel clave e interacción con el resto de componentes de estos.

Nuestra sociedad percibe la importancia de los depredadores apicales (lobos, tigres, leones u orcas) como mejor herramienta de conservación y restauración de la biodiversidad. Un modelo basado en el control poblacional y la caza incrementa los desequilibrios ambientales.

Según el artículo 51 de la Constitución de la India “es el deber de todo ciudadano proteger y mejorar el entorno natural, incluidos bosques, lagunas, ríos y la vida silvestre, y tener compasión y/o empatía por todas las formas de vida existentes”. Este principio rige el comportamiento de algunos individuos de una sociedad que ya nos demanda para un medio ambiente saludable. Parafraseando a la antropóloga y poetisa estadounidense, Margaret Mead: “nunca dudes de que un grupo de ciudadanos conscientes y comprometidos, puede cambiar el mundo. De hecho, es lo único que lo ha logrado “.

Una reflexión

Matar lobos no reduce el furtivismo o la incidencia sobre la cabaña ganadera ni mejora la percepción social. De hecho, las evidencias científicas indican que la gestión letal de lobos perturba la organización y estructura de una especie social. Como ya se ha dicho, una especie protegida no puede ser explotada para la caza.

Necesitamos los lobos que España pueda albergar, porque no necesitan nuestra ayuda para ejercer su papel, beneficioso e imprescindible para la salud ambiental que reconoce el artículo 45 de nuestra Constitución.

Lobos ibéricos

Fuente: Gerard Van Drunen

¿Cómo puedo ayudar?

Evidentemente afiliándose: consideramos que la colaboración con ASCEL es la forma más eficaz y racional en España para la conservación efectiva de lobos, puesto que usamos el mejor conocimiento disponible, y no dudamos en acudir a los tribunales. Esto nos diferencia de otras organizaciones tipo “QUANGO” (parcialmente controlada y financiada por el gobierno) o de las que realizan prácticas de limpieza verde (“greenwashing”), que exigen contraprestaciones.

Fuentes de financiación

Principalmente, son las cuotas anuales de los socios y la donación particular. Gracias a “LUSH Fresh Handmade Cosmetics”, tenemos la financiación puntual para la difusión de nuestra campaña de protección estricta y no condicionada.

Un ejemplo a seguir

El investigador y doctor en biología de la conservación norteamericano Gordon Haber, fallecido en Alaska en un accidente aéreo mientras realizaba el seguimiento de lobos en el Parque Nacional de Denali. Fue un revolucionario que defendió con coraje y pasión la conservación estricta de lobos en Norteamérica. Demostró, a lo largo de su trayectoria, que los lobos son seres sociales con una complejidad estructural y sensorial con organizaciones familiares y que las actividades humanas (como la caza, el trampeo o el turismo) suponen una amenaza para la conservación (desestructuración grupal o adaptación a humanos por el turismo).

Su trayectoria conservacionista se asemeja a las acciones de nuestra entidad, ya que utilizamos el mejor conocimiento científico de la biología de la conservación para rebatir a los “grupos sectoriales” que dirigen las actuaciones administrativas. Estas suelen estar asesoradas por biólogos y empresas ambientales, que desafortunadamente consideran la caza de depredadores apicales o alfa, clave para nuestro patrimonio natural, como la herramienta preferente de gestión.

Un sueño

El lobo es la única especie de depredador apical terrestre no catalogada, a diferencia de los osos pardos, linces ibéricos y grandes rapaces. La recuperación de la presencia de lobos debería ser un objetivo de gestión ambiental en España por el importante papel ecológico de estas especies.

Queremos que el lobo sea incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en España, para que haya políticas activas de conservación de la especie y herramientas jurídicas para luchar contra el furtivismo. También se evitaría su control poblacional, lo que permitiría su recuperación demográfica y genética, así como su conectividad con otras poblaciones, como la franco-italiana.

Lobo ibérico caminando

Fuente: Arturo de Frias Marques

Un buen hábito

Existen un buen puñado de creencias y malos hábitos que conviene refutar:

  • Una especie protegida, como el lobo, no puede sufrir explotación de caza.
  • Las noticias sobre lobos están distorsionadas: la predación natural no es nueva, lo que debería recalcarse es la desprotección del ganado.
  • La incidencia del lobo es insignificante sobre la actividad agroganadera.
  • Muchos productores agrarios dependen de subvenciones públicas para preservar el medio rural, es un sinsentido recibir subvenciones PAC e incendiar el monte o matar lobos.
  • Los animales salvajes no son un bien exclusivo de los habitantes rurales, su gestión e interés debería ser público.
  • Debemos actuar como consumidores responsables, y exigir la trazabilidad de los productos del sector primario. Las organizaciones agroganaderas justifican el control letal de depredadores apicales diciendo que su producción garantiza la biodiversidad y que es incompatible con la fauna salvaje. No es cierto, y si lo fuese, como consumidores tenemos derecho a saberlo y actuar en consecuencia, porque implica la matanza lupina.
  • La sociedad ya está sustentando el debe del lobo, ya que los ganaderos reciben ayudas públicas (la PAC supone el 40% del presupuesto de la UE) para compensar actividades que serían deficitarias y que suponen un ruina económica desde el punto de vista del comercio internacional (y ético).